PRESENTACIÓN

Cuando conocimos a Jean D’Carval, el quehacer literario cambió de manera inmediata y radical en nuestro medio (Huancayo) debido a que él le impregna música, magia y mucha imaginación a sus trabajos literarios. Él, es el pionero de colocar un texto suyo en Internet (Aquí en Huancayo) y dejar que navegue por el ciberespacio una de sus creaciones “Confesiones de un cerdo” (Primera parte), hace dos años atrás cuando conoció a Carlos Vidales (escritor Colombiano que reside en España).

Jean D’Carval combina sus labores artístico-literario con el profesional que está en él: profesor de lengua y literatura; en donde propone situaciones mágico-reales a sus alumnos para que puedan enfrentar situaciones que les permita sobresalir como alumnos y futuros ciudadanos.

En sus clases sus alumnos vibran y se entusiasman con las labores que ellos mismos desempeñan (bajo la guía contínua de su formador Jean D’Carval) y en las manifestaciones literarias, sus alumnos son los primeros críticos que tiene.

Para Jean la literatura no ha nacido ayer, nació (confesión que él me hizo) cuando estaba en segundo grado de secundaria, en su centro educativo cuando escuchó al poeta Edgar Dolorier, y desde ese día ya había decidió su formación literaria, cosa que muchos jóvenes deben imitar la madurez que demostró aquel instante.

Hasta el momento ha publicado dos decenas de creaciones, en los que podemos mencionar “El murciélago”, “Apu Karu ricag”, “Lunas de ausencia”, “Valió la pena esperar”, “Concierto junto al cielo”, “Así nos morimos”, etc., es integrante de la CADELPO (Casa del poeta peruano) y APLIJ (Asociación Peruana de Literatura Infantil y Juvenil).

Leer a D’Carval es adentrarse a la humildad, fantasía, ingenuidad, picardía e inverosimilidad del niño debido a que sus personajes favoritos son los niños, en donde con bastante ingenio propone situaciones que hacen meditar a éstos y a los lectores. Juega con el lenguaje, proponiendo al lector un diálogo con el autor. Sus cuentos mágicos maravillosos están actualmente en el boom que él ha instaurado “Confesiones de un cerdo” que hasta la fecha nos hace entrega de cuatro confesiones. ¿Y pensar que los chanchos volaban no? El presente texto consta de cuatro cuentos: El zarquito, Satu, Cuando éramos niños (Del libro Confesiones de un cerdo) y Tobby.

Felicitaciones a ti querido (a) lector (a) por haber adquirido este texto, Jean estará satisfecho por la labor cumplida en estos últimos años de dedicarse a la pluma; por mi parte seguiré aprendiendo y leyendo para poder superarlo, ya que él es un ejemplo de que los jóvenes serán los que cambiarán los destinos de nuestra patria.

Ricardo Juan Ingaruca Quispe.


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